La discalculia es una dificultad específica de aprendizaje que afecta la capacidad para comprender conceptos numéricos, realizar cálculos y resolver problemas matemáticos. Afecta entre el 3% y el 7% de la población escolar.
Los niños con discalculia pueden tener dificultades para reconocer cantidades, entender el valor posicional, memorizar tablas de multiplicar, o resolver problemas que requieren razonamiento lógico-matemático. Estas dificultades no están relacionadas con la inteligencia ni con la falta de esfuerzo.
La intervención psicopedagógica para discalculia utiliza materiales concretos, recursos visuales y actividades multisensoriales que ayudan al niño a construir conceptos matemáticos de manera significativa. El ritmo de aprendizaje se adapta a las necesidades individuales.
Es fundamental que los padres y educadores comprendan que la discalculia es una condición real que requiere apoyo específico, no más ejercicios repetitivos ni mayor presión.







